Algunos especialistas en salud mental, que pertenecen al Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), advirtieron sobre el notable crecimiento de las apuestas deportivas online en este Mundial 2026 y el consecuente riesgo de que el fenómeno derive en más casos de ludopatía, especialmente entre jóvenes y adolescentes.
La preocupación surge por la combinación de tres factores que se dan habitualmente durante los grandes eventos deportivos, que funcionan como un “catalizador” que incrementa el número de personas que comienzan a apostar o profundizan conductas de riesgo ya existentes. La masividad del torneo, la facilidad para apostar desde teléfonos celulares y la fuerte presencia de publicidad vinculada a plataformas de juego durante las transmisiones deportivas incentivan este tipo de conductas.
Entre los indicadores que pueden revelar una conducta problemática aparecen la necesidad de apostar cada vez mayores sumas de dinero, la ansiedad cuando no se puede jugar, los intentos fallidos por abandonar la práctica y la utilización de préstamos o dinero destinado a gastos esenciales para continuar apostando.
Los expertos también alertan sobre cambios bruscos en el estado de ánimo, aislamiento, pérdida de interés por actividades habituales, endeudamiento y ocultamiento de gastos vinculados al juego. En muchos casos, son los familiares quienes detectan primero el problema.