La historia comenzó en las últimas horas del pasado jueves cuando, una camioneta propiedad de una empresa de seguridad de la zona rural de Pachaco, a 60 kilómetros al norte de la ciudad de San Juan, fue arrastrada por el agua cuando intentaba cruzar un brazo del río San Juan, de unos 150 metros de ancho.

El vehículo era conducido por Salvador Daniel Olivares, quien era el encargado del grupo, acompañado de otros dos empleados llamados Jorge Olmos y Eric Alfredo Morales. Al intentar cruzar el río pudieron superar una primera parte, luego una imprevista crecida motivó que cuando iba a cruzar la otra parte, el vehículo se enterró y se puso de costado.

Para ese entonces la situación se tornó incontrolable. La camioneta fue arrastrada por la fuerza del río, los tres hombres salieron de la cabina y subieron al techo, pero el agua seguía subiendo. En esa circunstancias decidieron saltar e intentar alcanzar la orilla. Olmos lo consiguió, pero Morales y Olivares no. Ambos intentaron ayudarse, pero una roca golpeó al encargado y lo soltó de su compañero.

En ese momento Morales pudo salir del agua y reencontrarse con su otro compañero, al mismo tiempo que los dos perdían de vista a Olivares. El empleado de seguridad comenzó a ser golpeado por las piedras y ramas que corrían por el agua y desapareció de la vista de sus compañeros y no se supo mas nada de él.

Dos días después del incidente y, cuando ya lo buscaban muerto, fue visto por dos trabajadores de una obra. “Me agarré a un tronco y me largué a flotar”, contódesde el hospital en el que está internado.

Según relató al fiscal Francisco Micheltorena,  se agarró de unas ramas y salió a flote. “Subía y bajaba con una oscuridad terrible”, cuando el río retomó su cauce normal, la situación se tranquilizó. El agua seguía veloz y él estaba dolorido. “Con los troncos me largué arriba y me dormí”, precisó. En las primeras horas del viernes y mientras se emitía la alerta para su búsqueda, él se resguardaba en un banco de arena. Allí pasó varias horas hasta que se metió otra vez en el agua. “Me volví a largar al río para llegar al otro costado que sabía que era por donde estaba la ruta y así llegué a otra ripiera”, relató. agarré un tronco más grande como un poste de luz y me largué otra vez y floté”, explicó el hombre. Continuó a la deriva hasta que llegó al terraplén en el que lo encontraron el sábado por la mañana, a más de 10 de kilómetros de donde había desaparecido. Fueron trabajadores de una obra de la zona quienes lo vieron.

“No sabíamos si era un baqueano o un maquinista. Cuando nos acercamos, nos dijo que era el guardia de seguridad perdido”, dijo Andrés Besso Bianchi, uno de los trabajadores. Para entonces, él y el resto de los vecinos ya estaban avisados de que un empleado de seguridad llevaba casi dos días desaparecido.

Finalmente, lo encontraron vivo y él pudo reencontrarse con su esposa, que trabaja en la Policía de San Juan. Continúa hospitalizado, en buen estado de salud, a pesar de los politraumatismos que sufrió.

Fuente: TN

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