Entre las las principales recomendaciones de las autoridades sanitarias para evitar el contagio de coronavirus, se destaca no tocarse la cara con las manos, debido a que los microbios pueden llegar a nuestra boca, ojos y nariz.
Claro que una cosa es decirlo y, otra muy distinta, conseguirlo. Aquí van cuatro sugerencias.
1. Trata de mantener tus manos ocupadas
Una posibilidad es tener una de esas pelotitas antiestrés, aunque luego haya que que limpiar y desinfectar frecuentemente el objeto. Si no querés apretar o cargar algo, simplemente cruzá los dedos o poné las manos en el regazo.
2. Usar un pañuelo. (Esta es muy buena)
No solamente es un aliado a la hora de estornudar, simo que también puede funcionar para erradicar otro mal hábito. Cuando tengas la necesidad de rascarte la cara o frotarte la nariz, simplemente tomá un pañuelo (o papel) y usalo en lugar de los dedos. Es importante recordar que estornudar en la mano aumenta las posibilidad de pasar gérmenes a otros objetos y personas, así que a evitarlo absolutamente, se puede optar por el codo o pañuelo.
3. Tratar de bajar la ansiedad
Esto es mucho más fácil escribirlo que llevarlo a cabo pero, en lugar de preocuparse obsesivamente por los objetos que se tocan, se debe tratar de realizar ejercicios de meditación y relax, además de moderar la respiración. Acordate que si tenés las manos limpias, tocarse la cara no dará lugar a una catástrofe. Si no tenés alcohol en gel, siempre lo más eficaz es lavarse las manos con agua y jabón.
4. Saber de dónde viene el hábito
Inconscientemente, muchas personas se llevan las manos a la cara. Si bien a veces se da sin motivo aparente o incomodidad en público, lo mejor es tratar de saber porqué sucede éste comportamiento compulsivo. De este modo, si descubrís que te frotás los ojos porque están secos, usá gotas humectantes. Si estás usando tus manos para descansar la barbilla o para acomodarte el pelo, también tené en cuenta eso, Usá recordatorios o avisos para combatir el «vicio».
También usar un perfume, crema o loción puede ayudar a recordarte que si acercás la mano a la nariz, mejor apartarla rápidamente.