Nacida el 4 de marzo del año 1936, durante la gobernación de Guillermo Cano, quién durante un viaje a Italia realizado un par de años antes conoció esta festividad que se realizaba (desde el año 1926) en la región de la Toscana bajo el nombre de «Festa dell’Uva» y consistía en desfiles de carrozas, música en vivo, ferias y degustaciones de vino nuevo.

A partir de allí, Guillermo Cano buscó posicionar a Mendoza, que tenía una creciente industria del vino, cómo un polo de turismo a partir de las particulares producciones de la zona; que incluían no solo las vides sino también todas las otras frutas de la producción local.

Es por ello que, en ese recordado día, una multitud que las crónicas de la época estimaban en 40.000 personas, ovacionó a Delia Larrive Escudero, quién fué fue proclamada soberana.en el estadio de Gimnasia y Esgrima. Desde allí en adelante, la figura de la reina se consolidó como una embajadora de la cultura local, representando el esfuerzo de miles de historias y familias anónimas.

La fiesta fué creciendo y en el año 1938 agregó la «Bendición de los Frutos», cómo una parte crucial de la liturgia que rodea la fiesta, el otro paso gigantesco se dió en el año 1940, cuándo por primera vez las soberanas de toda la provincia desfilaron por las calles de la Ciudad de Mendoza dando comienzo a la Vía Blanca de las Reinas y el gran golpe de escena se produjo bajo la  la intervención federal de Aniceto Pérez, cuando en la fría noche del 9 de marzo en el 1963, a partir de las 22:25, las luces se apagaron y cientos de fuegos artificiales iluminaron el cielo del Cerro de la Gloria, se presentaba en sociedad nuestro Teatro Griego Frank Romero Day, que a partir de ese momento pasó a ser el escenario definitivo.

Algunas perlitas de aquel evento cuentan que la primera candidata en entrar al Frank Romero Day fue Marta Elisa Testa (que había representado a la Consulta), también se recuerda que el público pudo ingresar de manera gratuita desde tempranas horas al nuevo e impactante teatro abierto construido en medio de los cerros, aunque las gradas no se completaron de público nunca, por un lado por el gran descontento con el Interventor Federal del gobierno militar, a lo que se sumó la dificultad de llegar hasta allí y, fundamentalmente, porque tres días antes, una importante tormenta de granizo azotó a varias fincas del Este mendocino.

El razonamiento general decía: «Que estamos festejando ? Cualquier similitud con el 2026, es pura coincidencia.

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