Hugo Arredondo Suárez, condenado a prisión perpetua por dos asesinatos y juzgado por intento matar en el interior de la prisión donde pasa sus días, sacó una chuza de 15 centímetros de entre sus partes íntimas e intentó agredir a la fiscal Claudia Ríos con un claro objetivo de fuga y “porque no podía ver a su hija y quería llamar la atención”, como confesó luego ante autoridades.
Toda la secuencia fue captada por una cámara de video que registraba la audiencia de juicio y se transformó en una de las pruebas destacadas de la causa que instruye la fiscal Andrea Lazo, que permitió la imputación contra el interno de la cárcel de Almafuerte.