José Santos Chiófalo (87), quien durante la dictadura fue director de la banda de música de la IV Brigada Aérea se jubiló en 1986, y un año después se sumó a la nueva formación de Los Trovadores de Cuyo.

En mayo de 2014, fue demorado por Migraciones en el aeropuerto mendocino cuando se disponía a viajar a Colombia, en el marco de una gira del emblemático conjunto folklórico, porque tenía un pedido de captura. Pocos días después, efectivos de la Gendarmería Nacional lo fueron a buscar a su casa, en Guaymallén, y se lo llevaron detenido, acusado de haber cometido delitos de lesa humanidad.

El viernes pasado, Alberto Rodriguez Infante representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) solicitó para “Pipo” Chiófalo, Rodríguez Infante una pena de 12 años de prisión e inhabilitación absoluta y perpetua, por considerarlo autor mediato de los delitos de privación abusiva de la libertad agravada por mediar violencias y amenazas por tres hechos; privación abusiva de la libertad agravada por haber durado más de un mes en nueve hechos; y tormentos agravados por la condición de perseguido político de la víctima en doce hechos. También lo acusó por el delito de asociación ilícita en calidad de jefe u organizador.

Recordemos que, durante la dictadura militar la IV Brigada Aérea fue un centro de detención clandestino, y los integrantes de la banda de música eran los encargados de custodiar a los presos políticos. La detención de Chiófalo obedeció a ese vínculo. 

Si bien ninguno de los sobrevivientes que dijeron que los miembros de la banda eran los vigiladores vio personalmente a Chiófalo, para los investigadores el director de la formación musical no podía ignorar que sus hombres custodiaban a los detenidos clandestinos.

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