La historia, insólita por cierto, comenzó el 26/11/2020 cuando ua paciente concurrió al consultorio para realizarse un arreglo de caries en una muela del maxilar inferior derecho, allí la dentista recurrió a la aplicación de la anestesia y al repetir la maniobra, según consta en el expediente, al introducir nuevamente la aguja la paciente ve un movimiento brusco del brazo de la profesional hacia su izquierda desconociendo el motivo y de inmediato siente un intenso y agudo dolor punzante, y siente que se derrama líquido en su boca.
En aquel momento, la profesional manifestó que «se había quebrado la aguja dentro de su encía y que se quedara tranquila». Además le dijo que esperarían a que la aguja fuera expulsada espontáneamente, ya que era una partícula muy pequeña la que había quedado alojada en el interior de la boca».
Con el transcurrir de los días la paciente no toleró más el dolor y al comunicarse con la profesional esta le indicó que luego de consultar con un colega le realizaría una placa de rayos X de control y le presupuestaría los costos para evaluar si convenía sacar el fragmento de aguja o no», por ello la paciente concurrió a los consultorios de OSEP donde le realizaron un placa de RX panorámica en la que se observó un fragmento de 3 cm de aguja en la mandíbula de la paciente.
Cómo la paciente tenía la zona muy inflamada, no podía abrir la mandíbula, se alimentaba con productos blandos y ante el edema contactó a un profesional especialista en la ciudad de Mendoza, Dr. Montes Héctor, en Clínica Montes quien ordenó una cirugía urgente y dejó constancia de la intervención que se practicó el 15/12/2020.
El cirujano indicó que «además de los gastos ocasionados para reparar la inadmisible negligencia y omisión de cuidados de la odontóloga, la paciente tuvo perjuicios mayores». y describió que «la apertura del maxilar le ha quedado limitada y ha sufrido el deterioro abrupto de varias piezas dentales del maxilar inferior».
Por estos motivos se presentó una demanda por daños y perjuicios en el fuero civil contra la odontóloga sanrafaelina, Sofía Pastor, que resultó condenada en el fuero civil por mala praxis a una paciente y deberá resarcir en $ 33.080.000 en concepto de indemnización.
En la sentencia se le reconocieron a la paciente los daños físicos y psíquicos, daño moral y gastos médicos más los intereses que se devengaron desde que se inició la demanda hasta el 24 de septiembre de este año cuando se dictó la sentencia de primera instancia.