Hace más de una semana que, la aparición del cadáver de una joven mujer en una compuerta de riego ubicada en un canal cercano al cementerio de Eugenio Bustos, despertó una serie de incógnitas
La investigación que dirigió el Fiscal Facundo Garnica dirigió sus pasos hacia un inmueble rural ubicado en Finca Viana del distrito de Pareditas, donde la victima llamada Marlene Quiroga (30), oriunda de la localidad salteña de Pichanal, se encontraba haciendo trabajo golondrina y residiendo allí junto a quién era su novio.
En la mañana de este lunes 11 de diciembre, un adelanto de la necropsia que realizó el Cuerpo Médico Forense (CMF) ratificó que la mujer fue víctima de un atentado contra su vida. En concreto, los peritos detectaron que tenía varios golpes en el cuerpo que fueron cometidos con un objeto sin puntas -podrían ser puñetazos- y que se los propinaron cuando estaba con vida.
El estudio médico también realizó el hallazgo de rastros de piel que fueron encontrados debajo de las uñas de la víctima fatal. Esto no sólo evidencia que intentó defenderse del ataque sino que se pudo extraer ADN para realizar un cotejo genético con los imputados. En caso que el Laboratorio de Huellas Genéticas Forense arroje un resultado positivo, los trabajadores golondrina salteños quedarán más complicados en el expediente por el cual arriesgan una potencial condena a prisión perpetua.
Recordemos que, al realizarse las primeras medidas, el Fiscal Garnica decidió demorar a dos personas a efectos de poder esclarecer el hecho.