A partir de las fuertes heladas caídas en Valle de Uco en los últimos días, desde el INTA han realizado una serie de cpnsejos acerca de la forma de proceder con los viñedos afectados por heladas, según el estado fenológico que los mismos se encuentren. Recordemos que se trata de las diferentes fases por las que evoluciona el viñedo desde el inicio del ciclo hasta completar la maduración.

Si la helada ocurrió cuando el viñedo ha iniciado recientemente su brotación, los brotes poseen pocos centímetros de longitud e incluso hay yemas sin brotar, el viticultor debería esperar a que evolucionen las yemas que todavía no han brotado. Se debe incorporar fertilizantes nitrogenandos, cuando los brotes ya posean unos 5 cm de altura, para estimular el buen crecimiento y desarrollo de los nuevos brotes.

Los daños pueden ser parciales cuando la helada ocurre una vez que el cultivo se encuentra con la totalidad de las yemas brotadas o incluso con brotes bien desarrollados, afectando por ejemplo solamente la extremidad de los brotes, actuando en este caso como un simple pellizco o despampanado sin mayores consecuencias.

Por el contrario, cuando los daños son graves e incluso totales, muchas veces el viticultor suele consultar si es conveniente podar todos los brotes helados para estimular un buen rebrote de las plantas y la respuesta del INTA es no podar.


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