La diferencia de cambio y la variada oferta tecnológica hace que con mayor frecuencia un gran número de personas crucen hacia Chile para adquirir tecnología, aunque también se debe considerar comprar electrodomésticos, indumentaria y calzado, entre otros, para consumo personal y también para revender.
Uno de los casos que sirven de ejemplo, en telefonía celular un iPhone 16 Pro Max de 256 GB en Chile tiene un valor de $1.449.990 pesos chilenos, equivalentes a aproximadamente 1.480 dólares. Si convertimos esa cifra a pesos argentinos, el costo asciende a $1.687.200. En cambio, en Argentina, el mismo modelo se ofrece en plataformas como Mercado Libre por $2.463.499, lo que representa una diferencia notable.
Otro ejemplo válido es el de una computadora de escritorio, en Chile se puede adquirir un combo que incluye un monitor de 24 pulgadas, parlantes, procesador con memoria RAM de 16GB DDR4, disco duro de 1TB, Windows 11, mouse y teclado por $1.119.990 pesos chilenos, o 1.143 dólares. Esto equivale a unos $1.303.020 pesos argentinos al tipo de cambio informal (blue). En Mendoza, una computadora con características similares, junto con monitor, mouse y teclado, cuesta aproximadamente $1.473.728, lo que representa una diferencia cercana a los $200.000.
Los televisores también son un atractivo para quienes viajan a Chile. Un Smart TV Philips de 43″ con tecnología LED 4K UHD puede encontrarse a 245 dólares, es decir, alrededor de $279.300 pesos argentinos. En Mendoza, el mismo modelo con idénticas características no baja de $580.000, lo que refleja casi el doble del precio.