Un complejo de glamping ubicado en el extremo sur de Chile y muy cercano al Parque Nacional Torres del Paine, abrió una convocatoria dentro de la modalidad prevista en el turismo de voluntariado, una experiencia para recorrer destinos internacionales reduciendo costos y sumando experiencias culturales, para para incorporar colaboradores durante la próxima temporada alta.
El programa establece una carga horaria de cuatro horas diarias de trabajo, los participantes recibirán alojamiento, alimentación y otros beneficios distribuidos a lo largo de la semana, con un día libre destinado a recorrer los principales atractivos turísticos de la región.
Las actividades contemplan distintas tareas operativas necesarias para el funcionamiento del complejo. Entre ellas figuran la recepción y atención de huéspedes durante los procesos de check-in y check-out, la limpieza de carpas y áreas comunes, labores domésticas generales, asistencia en la cocina durante la preparación y el servicio de comidas, además de proyectos de jardinería y trabajos de mantenimiento en las instalaciones.
Otro de los beneficios destacados es el servicio de traslado desde el punto de llegada del viajero hasta las instalaciones del complejo, una ventaja especialmente valorada considerando las largas distancias que caracterizan a la Patagonia chilena.
Sin embargo, el intercambio no contempla algunos gastos que deberán ser asumidos por cada participante. Entre ellos se encuentran los pasajes o vuelos hacia Chile, el seguro médico o de viaje obligatorio, los costos de visado en caso de corresponder y los traslados internos fuera del recorrido inicial coordinado por el anfitrión.