Aunque todavía está en vigencia el congelamiento de precios de los combustibles, que llegaba hasta el 13 de noviembre, desde el Gobierno Nacional se autorizó una suba previa, para evitar un impacto mayor cuando se vuelva a liberar al mercado.
Se espera que el aumento llegue en promedio al 5%, y desde la Secretaría de Energía han manifestado “El aumento busca también prevenir eventuales problemas de desabastecimiento que pudieran ocurrir, a pesar que la SGE se encuentra monitoreando de forma permanente junto con las entidades empresarias y de consumidores”