La concreción del primer Código de Aguas de Mendoza resulta un pilar fundamental de la planificación y gestión que lleva adelante la autoridad de aguas local, será consolidado y tendrá la
institucionalidad del agua y la seguridad jurídica para la presente y las futuras generaciones, a partir de la aprobación del mismo.

El proyecto tiene dos ejes clave. Por un lado, la redacción del proyecto de Código estuvo a cargo de especialistas en derecho de Aguas y Administrativo, y por otro, el eje de gestión de la participación.

Para participar en las decisiones públicas que afectan el ambiente, como es el caso del Código de Aguas, el objetivo, plazos y recursos disponibles se propuso una metodología que combina instancias presenciales y digitales de participación, garantizando la transparencia, igualdad, equidad generacional y orientación a la ciudadanía.

Las actividades previstas se ajustan a los procedimientos sugeridos para modalidades de participación, orientadas a la información y la consulta. En el primer caso, se busca que la ciudadanía y los diferentes actores sectoriales accedan con claridad, exhaustividad y oportunidad a la información y los antecedentes del tema.

En el segundo caso, el objetivo se orienta a recoger intereses, opiniones y propuestas. En base a estos criterios, el trabajo fue dividido en cuatro fases: preparación, información, consulta y sistematización. Éstas opciones garantizan la sistematicidad, adecuación y transparencia del proceso.

ingresando a https://participa.irrigacion.gov.ar/ pueden encontrar información básica, opiniones de profesionales, usuarios del agua, autoridades (videos y textos), los documentos iniciales del código, la redacciones consolidadas, y tienen la posibilidad de dejar sus opiniones y acceder a la información para participar en encuentros

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