Como no alcanzaba con negociar la compra del terreno sino que, además, había un pueblo entero encima del yacimiento, la solución fue construir otro pueblo, casa por casa, a pocos kilómetros de distancia

Morococha, un pueblo minero a más de 4.700 metros de altura en la región de Junín, en los Andes centrales de Perú, había sido fundado por generaciones de migrantes que llegaron a la zona para trabajar en la extracción de minerales. Con el tiempo, ese mismo suelo pasó a estar ubicado justo sobre uno de los yacimientos de cobre más grandes del país: el proyecto Toromocho, adquirido en 2007 por la estatal china Chinalco (Aluminum Corporation of China).

Para poder avanzar con la mina a cielo abierto, Chinalco necesitaba liberar el terreno donde vivían unas 5.000 personas. En lugar de una simple compensación económica, la empresa optó por construir Nueva Morococha, un asentamiento levantado completamente desde cero a unos 12 kilómetros del pueblo original. El proyecto incluyó 1.050 viviendas y más de 30 instalaciones públicas (escuelas, centros de salud, una iglesia, un edificio municipal y un estadio con pista atlética), con una inversión estimada en unos 50 millones de dólares, según relevó un informe académico sobre el proyecto.

A pesar que un pequeño grupo de familias se negó durante más de una década a abandonar la Morococha original, resistiendo entre calles en ruinas y las detonaciones diarias de la mina a cielo abierto, las últimas cinco familias fueron desalojadas por las autoridades, lo que terminó de despejar el terreno para la operación de Toromocho, que hoy produce alrededor de 170.000 toneladas diarias de un mineral considerado clave para la transición energética global.

Por supuestomque hay efectos que la dura economía no contempla, cómo que la planificación técnica del nuevo asentamiento priorizó la eficiencia sobre las formas de vida y socialización que existían en el pueblo original, ahora los habitantes de Morococha deben adaptarse a una localidad diseñada de forma completamente distinta a la que dejaron atrás.

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