desde el Poder Ejecutivo de la provincia y, ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño, se presentó un pedido de «Emergencia Climática» con una vigencia de 180 días corridos y, con la posibilidad de extenderla por otros 180 mediante un decreto fundado.
Su aplicación estará orientada a reducir los tiempos administrativos y facilitar las intervenciones necesarias para prevenir o disminuir daños provocados por lluvias intensas, crecidas y otros eventos climáticos y una de sus características es que existe la posibilidad de realizar con mayor rapidez las contrataciones directamente relacionadas con la emergencia, mediante una excepción al régimen general.
Esto permitiría acelerar la ejecución de obras hidráulicas y de drenaje, los trabajos en cauces y canales, el mantenimiento de caminos y otras intervenciones consideradas prioritarias para reducir riesgos.
En la práctica, la finalidad es que el Estado pueda identificar puntos críticos, anticipar escenarios de riesgo y disponer de recursos y trabajos preventivos con mayor rapidez, sin tener que esperar a que se produzcan daños en viviendas, caminos, infraestructura o servicios esenciales, aunque ello no implica que la emergencia es una autorización para realizar gastos o contrataciones sin controles. El proyecto establece que las medidas deberán estar vinculadas exclusivamente con las necesidades de la emergencia y respetar criterios de razonabilidad, eficiencia, publicidad, transparencia y control.