Una verdad de Perogrullo reza que, el hecho de trascender el tiempo implica la posibilidad de dejar un legado cultural que perdure a lo largo de las generaciones. Es por ello que en todo el país, el INTA lleva adelante más de 70 investigaciones de larga duración, algunas de ellas con más de 50 años de investigación ininterrumpida, las que generan conocimiento a partir del paso del tiempo.
La coordinadora de la Red Ensayos Larga Duración del INTA, Silvina Bacigaluppo, asegura: “Los ensayos a largo plazo generan conocimiento con base científica con visión prospectiva, mucho más allá de una campaña agrícola y de generaciones de profesionales”.
Algunos de estos ensayos el de lisímetros de relleno, que se inició en el 1969 para concluir en 1985, y tiene que ver con reproducir en un estanque determinado las mismas condiciones del suelo y, a partir de allí, evaluar su resultantes; también se han ensayado secuencias de cultivos, sistemas de labranza y niveles de fertilización nitrogenada (1979), sistemas de cultivo en siembra directa en suelos degradados por intenso uso agrícola (1997), estrategias de fertilización con fósforo, nitrógeno y azufre en una rotación agrícola en siembra directa (2001).
Todas estas investigaciones tienen en común que responden o abordan problemáticas de los sistemas de producción agropecuarios, generan información continua y evalúan procesos que se producen como respuesta a la implementación de las prácticas agrícolas y de los desarrollos tecnológicos.