Con 146 cheques rechazados por $ 1.028,4 millones y una operación reducida a solamente tres días a la semana, pagando únicamente el 70% de los haberes, en el marco de un procedimiento preventivo de crisis acordado con los trabajadores y el gobierno provincial, la fábrica de tractores Pauny tiene por delante un panorama por demás complejo, a lo que se debe sumar que la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), seccional San Francisco, precisó que la deuda salarial se arrastra desde la segunda quincena de septiembre y que la empresa no realizó los aportes patronales correspondientes.

Aunque desde la empresa no se han expresado oficialmente, todo parece indicar que la crisis se debe a dos factores: la apertura de importaciones, que facilitó el ingreso masivo de tractores de origen chino a precios competitivos, y un problema de capital de trabajo que impide a la empresa cumplir sus compromisos pese a tener pedidos en cartera. “Aunque menor, todavía tienen mercado, tienen tractores para entregar”, señalaron esas fuentes, que subrayaron que la dificultad no es comercial sino financiera.

El dato de mercado respalda esa lectura. Según la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), en septiembre de 2026 se patentaron 401 tractores en todo el país, una baja del 21,1% respecto de agosto y del 22,6% frente a septiembre de 2025. En ese contexto, Pauny cayó de 33 unidades patentadas en agosto a 24 en septiembre, con una participación de mercado del 7,9% acumulado en el año. El mercado total de maquinaria agrícola —tractores, cosechadoras y pulverizadoras— registró en septiembre 493 patentamientos, un descenso del 20,6% interanual.

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