Carla Alesio (25) es una joven que hace mucho tiempo pensó en romper algunas estructuras impuestas por el machismo, llevando a cabo actividades que la sociedad en su conjunto considera “de hombres”.

En 2021 se dedicaba a la mecánica (tras estudiar la carrera junto a su padre), mientras que en la actualidad es cadete auxiliar de la Policía de Mendoza.

En 2017, Carla ingresó junto a su papá a estudiar Mecánica, carrera que terminó y empezó a ejercer. “Fue para mí romper una estructura gigante, porque nunca se me había ocurrido a mí que iba a estar en ese lugar”, señaló. Recordó que la idea surgió a dúo, pero ella no deseaba ir sola. “En enero de 2017 le dije ‘papi, ¿querés que vayamos a la escuela de mecánica?’ Y mi viejo me dijo que sí, así que ahí nos inscribimos. Yo estaba rindiendo los exámenes finales de la facultad (licenciatura en Psicología), así que ahí nos metimos y la hice paralela al último año de Psicología”, expresó.

Luego trabajó durante cuatro meses en Amsat, (Agencia GM en San Rafael) formando parte del personal mecánico. “Fue una experiencia muy linda, bastante enriquecedora porque uno aprende mucho más en el campo, cuando está trabajando, no tanto así cuando está estudiando; trabajando es como que se aprende el triple, porque te encontrás ahí con distintos casos”, aseguró. En muchas oportunidades tuvo discusiones que terminaron en un clásico “¡andá a lavar los platos!”, lo cual era independiente del sexo de quien se acercara a hacer reparaciones, pues tanto hombres como mujeres la irrespetaban. No obstante –criticó– “son los hombres a los que más les cuesta adaptarse a eso, porque es un territorio muy masculino”.

Si bien aún le queda la tesis de Psicología, decidió ingresar a la Policía de Mendoza. “La Policía es algo que siempre quise hacer y no puedo decir nada que no sea hermoso de ello, porque estoy pasando un momento espectacular, he conocido gente excelentísima, muy buenas personas, estoy disfrutando a lo loco y viendo si el día de mañana puedo llegar a conectar alguno de estos títulos que tengo previos con la Policía”, agregó.

Como si todo ello fuera poco, ha incursionado en el campo de la música, que si bien tiene innumerables artistas mujeres, no es tan así en el género del heavy metal. Aunque no tiene mucho tiempo ahora, desea volver a tocar algún día, pues extraña los escenarios.

Por todo esto, se mostró muy agradecida con su familia y con sus amigos, quienes siempre le dieron el apoyo necesario, pues “han sido un motor” para las “locuras” que decidió desarrollar.

Invitó a otras mujeres a seguirla, a no quedarse en los prejuicios y a estudiar, pues “el saber no ocupa lugar porque todo tiene después un beneficio”.

Fuente: FM Vos (94.5) y Diario San Rafael.

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