Desde hace algunos días una serie de accione puntuales como carteles en la vía pública, calcos en varias empresas, también en varios automóviles contienen la llamativa leyenda, la que tiene su origen en la campaña puesta a rodar por la Cámara de Comercio de Tunuyán (CCIAT) y que se refiere a los efectos nocivos de la constante y creciente presión fiscal, lo que está arrojando como resultado que varias PYMEs tuvieran que cerrar o pasar a la informalidad.
Si bien es cierto que la pandemia nacida en el 2020 agudizó la situación, también es cierto que la problemática de la alta presión impositiva se mantiene desde hace demasiados años y, el resultado es siempre el mismo, pierden las empresas.
«Argentina es uno de los países que más ahoga a sus PYMEs con impuestos y así es imposible crecer», resalta la CCIAT de Tunuyán, la ONG que ha lanzado la campaña que cuenta con el apoyo de diversas entidades intermedias y que busca despertar la atención de los encargados de manejar la economía y responsables del profundo ahogo fiscal.
Concretamente la Cámara de Tunuyán propone :
– Reducción gradual de los impuestos para todas las PYMEs.
– Alivio fiscal municipal, provincial y nacional, para emprendimientos y PYMEs en formación, por 3 años hasta que se afirmen.
Reducir los costos implicados para abrir un emprendimiento o PYME.
– Fomentar la toma de personal formal a partir de apoyos concretos a quienes incorporen nuevo personal.
– Nueva legislación laboral.
– Impulsar escuelas técnicas de calidad.
– Alivio fiscal para las PYMEs que practiquen responsabilidad social empresaria y cuiden el medio ambiente.
– Eliminación gradual de subsidios.