La verdad que fue un bello cierre del 2020 e inicio del 2021 muy agradable, rodeado de hijas y nietos, con clima que invitaba a la noche larga y charla distendida, rememorando como corresponde momentos risueños del pasado y las asombrosas similitudes que se presentan entre los de la 3* generación y los de la 2*, cuando tenían esa bonita edad entre los 5 y 10 años.
Vivo en Tunuyán, en una muy linda zona conocida como Barrio Belgrano que se encuentra en pleno desarrollo, calles asfafaltadas, buena iluminación, fibra óptica, cuenta con todo lo necesario para las compras diarias y con precios razonables, vecinos con una sonrisa a flor de labios y hasta se estaba hablando de instalar una alarma comunitarias de esas que se han extendido en toda la Ciudad.
Debo confesar que no la creía necesaria, mas allá que su costo fuera muy razonable y se pagara una sola vez al colocarla, solo que creía que no hacía falta en esta zona.
Vuelvo a los inicios del relato y cuento que, como todas las cosas llegan a su final la mini vacación de las fiestas también lo tuvo y entonces, viaje de regreso al amable, cordial, afectuoso y sencillo pueblo/ciudad de Tunuyán. Llegué este Martes a las 7.50 hs aproximadamente, apenas entré al departamento que vivo, me di cuenta que habia recibido visitas muy desagradables, inmediatamente llamé al 911 y 7.59 hs un móvil de la Comisaria 15* estaba en la puerta.
Muy profesionales la pareja de policias, luego de asegurarse que no habia ningún otro problema, hicieron las preguntas de rigor y aguardamos la llegada de Policia Cientifica (aproximadamente 9.30 hs porque venian de San Carlos) también muy correctos desplegaron un montón de material, revisaron todo en forma minuciosa durante casi 90 minutos, y se fueron.
Y entonces empecé a mirar, mas allá del desastre de cosas dadas vueltas y papeles desparramados, faltaba un dinero en efectivo que olvidé llevarme, el TV, el microondas, la pava eléctrica (no tengo tantas cosas), vaciaron el freezer donde había carne vacuna, de cerdo y pollo como para unas dos semanas, además se llevaron los cubiertos (que habian sido de mi Mamá y es lo que mas me duele), ropa y calzado (eligieron lo mas nuevo) los perfumes (baratitos nomás, porque no le doy mucha bola a eso tampoco), mochila con elementos de trabajo muy importantes y caros, un pimientero artesanal de madera y….. NO LO PUEDO CREER…… el desodorante del baño !!!!!
Hasta aquí el relato, auto referencial porque tocó así, una mezcla de fastidio, dolor y asombro; porque no se me ocurren palabras para describir a la persona que se lleva un pimientero (tan bonito sería y no me daba cuenta ?) y el desodorante del baño (no sé si costará $100.- en el almacén del barrio,….. tan rata vas a ser ? Porque si se llevan el efectivo, la TV y las otras cosas, ponele que sea lógico, pero ese aparatito…… insisto, NO LO PUEDO CREER.
Profundo agradecimiento a la gran cantidad de amigos que inmediatamente se pusieron a disposición para resolver el tema de los faltantes, a los colegas que reflejaron la historia, al personal de Comisaria 15* que diligentemente manejó la situación, a Policia Cientifica que mostraron saber lo que hacen y, para cerrar la historieta, ya le dije al «Pibe de las Alarmas», que me ponga en la lista.
Si hubieramos tenido colocado el sistema la semana pasada, ésto no hubiera ocurrido. De paso, les dejo el video de la cámara de seguridad de un vecino y si reconocen a alguien, por favor avise al 911