Nuevamente OPSEP quedó en el centro de las miradas, ahora a raíz del perjuicio que tuvo por parte de un traumatólogo de San Rafael, llamado Diego Ripa que ha sido objeto de una denuncia penal por presunta estafa contra la obra social.
La investigación interna del organismo detectó que había prácticas que no se hicieron, fueron facturadas y se cobraron, Carlos Funes quién es el director de OSEP detalló que «en tres meses se realizaron 200 prácticas que tienen un costo de $150.000 cada una, desconocemos si la maniobra se repitió en el pasado».
El funcionario destacó que «el sistema token actual que tenemos permite un seguimiento mucho más estricto sobre el sistema prestacional» y en ese sentido «pudimos corroborar que las infiltraciones que realizaba este profesional cudriplicaban a la de cualquier clínica del Gran Mendoza».
Con estos datos la obra social comenzó a investigar y citó a varios afiliados para saber si habían hecho o no las prácticas. «Algunos tuvieron el coraje de dar su testimonio ante escribanos y abogados donde reconocieron que se habían hecho las infiltraciones pero desconocieron fechas y facturas emitidas por el profesional que ya las había cobrado».