Cuando en el año 2015 el Frente Cambia Mendoza se impuso en las elecciones municipales de Tupungato, quién era su candidato y es el actual mandatario, Gustavo Soto, se impuso con el 54% de los votos; performance electoral que revalidó en las elecciones generales del año 2019, cuándo obtuvo el 53% de los sufragios escrutados. Sin lugar a dudas una ratificación de confianza de los vecinos que, obviamente, calificaban como muy correcta su gestión a lo largo de los primeros cuatro años.

En este año 2023, cuándo Gustavo Soto está cumpliendo 8 años al frente del municipio y no puede buscar la re elección, a partir de una muy correcta legislación provincial que no permite intendentes eternizados y atornillados a sus sillones, la situación del oficialismo de Tupungato parece ser diferente porque, más allá de las posibilidades de los que aspiran a darle continuidad al mandato de Cambia Mendoza (el «Manco» Balderrama y el «Quirquincho» Aguilera) ha comenzado una seria disputa que se podría calificar como cuasi personal entre, Gustavo Soto y algunos vecinos notables del departamento.

La génesis de este problema es ampliamente conocida por la comunidad de Tupungato, la construcción de un «Centro Ambiental» que estará emplazado en donde se ubicaba el matadero, en Ruta 89 y calle La Vencedora, con la particularidad que además, ese será el primer paso para comenzar a remediar el pasivo ambiental que genera el actual basural a cielo abierto ubicado en la zona de Villa Bastías.

Realmente las razones esgrimidas por el Intendente Soto, tanto técnicas, como económicas, ambientales y con proyección al futuro de lograr ser un Municipio considerado como amigable con el ambiente; suenan muy sólidas y coherentes; las dificultades comienzan cuando el mandatario recuerda que solamente estaría faltando la audiencia pública porque, en ese punto, remarca con una poco habitual vehemencia en su persona, la misma «No es vinculante». En definitiva, Gustavo Soto expresa : “la relocalización de la planta hoy no es una opción, la decisión está bien tomada y no se trata de un capricho», a lo que agrega : «Gobierno para todos los tupungatinos, no para unos pocos».

Y aquí es cuando la cosa se complica en los aspectos vecinales, porque una parte de la comunidad se siente muy molesta con esta situación y lo hace sentir con numerosas publicaciones en las redes sociales las que, todo el mundo lo sabe, suelen ser muy influyentes a la hora de emitir el sufragio.

Tupungato es una comunidad pequeña en términos generales, donde practicamente se conocen todos y la convivencia política suele ser armoniosa; por eso llama tanto la atención la virulencia dialéctica que está teniendo este tema y, obviamente, el uso político que el mismo puede aparejar. Falta muy poco para el proceso electoral donde se deberán elegir nuevas autoridades, sin lugar a dudas este será uno de los temas fuertes de la campaña y de la solución que tenga el mismo, puede llegar a depender mucho el futuro de Cambia Mendoza como la fuerzo política que gobierna el departamento.

Ricardo «Yayo» Guinsburg

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