La publicación de Los Andes da cuenta que el pasado sábado 13 de enero, en horas del mediodía, Eduardo Furlán, presidente de la ONG SOS Acción Salvaje -que trabaja en la rehabilitación y conservación de fauna autóctona y silvestre mendocina- se encontraba en La Carrera (Tupungato), precisamente trabajando en uno de estos programas de conservación, cuando la presencia de varios cóndores sobrevolando la zona le llamó la atención.

“Habrán sido como 110 cóndores, por lo menos”, cuenta Furlán a Los Andes. Y aclara que, si bien no es un avistaje frecuente ni un espectáculo natural con que uno se logre topar a menudo -de hecho, el cóndor es un ave que no suele estar presente en parajes urbanizados-, es muy común que se encuentren estos nutridos grupos cuando hay un animal muerto grande y del que ellos se están alimentando.

El cóndor no es un animal que cace, sino que es carroñero. Y, en este caso, se estaban alimentando de un animal que ya estaba muerto en el lugar. Como era de grandes dimensiones, había una importante cantidad”, explica Eduardo Furlán, rememorando la escena que fotografió y filmó hace unos días en el Valle de Uco y que, tranquilamente, podría ser el extracto de un documental de National Geographic o de Animal Planet.

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