Un informe de Argentinos por la Educación basado en las pruebas PISA reveló que el 52% de los estudiantes de 15 años no puede imaginar una ocupación concreta para su adultez. El estudio también expuso profundas diferencias sociales y de género en las expectativas laborales de los estudiantes.
El estudio menciona el avance de la inteligencia artificial y la transformación permanente del mercado laboral, porque los nuevos oficios y nuevas ocupaciones hacen que los chicos enfrenten cierta incertidumbre sobre lo que puede ocurrir con su futuro y resalta que la desigualdad económica termina amplificando todos los problemas educativos y laborales. «La limitación económica hace que la incertidumbre crezca», afirma y agrega que otros estudios previos ya habían detectado que muchos jóvenes sienten que su situación económica condiciona tanto sus aspiraciones laborales como sus posibilidades académicas.