Desde la década de 1960, en diversos puntos de América Latina, mujeres reclamaron igualdad de trabajo, salarios y oportunidades. Con el tiempo lograron la realización del primer Congreso Interamericano de Secretarias en Buenos Aires.
El origen de éste homenaje tiene fuentes diversas, que lo ubican en el siglo XIX, durante la segunda etapa de la Revolución Industrial, cuando Christopher Sholes inventó la máquina de escribir y su hija Lilian Sholes fue una de las primeras personas en comprobar la eficacia del invento.
La mujer la utilizó para escribir en público y se convirtió así en ser la primera en practicar dactilografía. Años después, esa fecha fue elegida para recordar aquel histórico día y luego cada país estableció su propio Día de la Secretaria.
A partir del primer congreso, cuyo objetivo era reconocer las contribuciones de las secretarias en el lugar de trabajo, y atraer más gente hacia los puestos administrativos y de secretaria, el reconocimiento ha seguido creciendo.
En 2000, la Asociación Internacional de Profesionales Administrativos cambió el nombre de la celebración por la Semana de los Profesionales Administrativos, la tercera semana de abril, y el Día de los Profesionales Administrativos, el 21 de abril, como una forma de reconocer los cambiantes nombres de los puestos dentro de las empresas y las cada vez mayores responsabilidades de la fuerza de trabajo administrativa.