Habitualmente, Usina de Noticias dispone de espacios para que los lectores expresen sus pensamientos y/o sensaciones, en este caso publicamos la columna del vecino de Tunuyán, Arturo Pechemiel.
El trabajo desde los ojos de un emprendedor
La valoración social positiva del trabajo emergió en los últimos tiempos, aunque no siempre fue así. El trabajo, la dignidad y el esfuerzo son pilares fundamentales en cualquier sociedad que busca desarrollarse, crecer y evolucionar. La dignidad y el trabajo tienen una fuerte relación y están ligados entre sí.
El trabajo no solo proporciona sustento económico, sino también un sentido de propósito y realización personal. Cada persona que realiza su labor con responsabilidad y dedicación, contribuye al bienestar colectivo y fortalece el tejido social.
Los trabajadores son los que hacen que las cosas sucedan, por eso no existen sociedades sin ellos. El esfuerzo y el trabajo constituyen al mérito, y aunque a veces, no existe una proporcionalidad entre los tres, son aspectos esenciales que hacen al aprendizaje y al progreso personal.
Es necesario marcar los errores en el trabajo para corregir y avanzar, pero mucho más importante y valorable es reconocer los aciertos y sobre todo el mérito, trabajar desde lo positivo es más productivo y humano. Por eso, reconocer el mérito de cada individuo se vuelve primordial.
El trabajo en equipo y el sentirse parte de uno, reduce la mezquindad y el egoísmo, si todos empujan hacia el mismo lado, se potencia las habilidades individuales y se maximizan los resultados. Eso hace al disfrute, al sentido de pertenencia y al orgullo grupal e individual. Por eso, el trabajo en equipo fomenta los aspectos sociales más nobles como la solidaridad y el respeto mutuo.
El emprendedurismo, por otro lado, mediante su visión, iniciativa y capacidad para asumir riesgos, genera oportunidades de empleo y promueve competencias. Emprender no solo requiere valentía y determinación, sino también, resiliencia y capacidad de adaptación. El emprendedurismo, está impulsado en la generación de nuevas ideas y sueños que, al proyectarse y concretarse, termina siendo una de las causas del trabajo.
En resumen, no existen trabajadores sin emprendedores y menos aún emprendedores sin trabajadores, uno tiene que trabajar para emprender y emprender para trabajar, por lo tanto, trabajo y emprendedurismo están ligados intrínsecamente en el esfuerzo, mérito y la dignidad. Valores que la Sociedad debe trabajar.
Feliz Día a los que se esfuerzan y se ganan con dignidad el fruto de su trabajo, merecen el mérito.