El dato histórico indica que el 26 de octubre de 2016 entró en circulación el billete de $200. Diez años más tarde, el billete sigue circulando, aunque hoy su valor real está disminuido, sobre todo porque en ese período de tiempo, la inflación avanzó más de 12.414%.
Según datos de Indec, en octubre de 2016 un billete de $200 permitía comprar 5,9 kilos de pan francés tipo flauta, que costaba $34 el kilo. Hoy el mismo kilo se vende a $4.958 y el billete alcanza para sólo 0,04 kilos, unos 40 gramos.
En el caso de la harina de trigo común 000 costaba $10 el kilo y con $200 se llevaban 19,2 kilos. Actualmente el kilo está a $1.098 y el billete rinde 0,18 kilos, lo que implica una pérdida de 19,01 kilos. Con el arroz blanco simple pasó algo similar: de $18 a $1.905 el kilo, con lo que las unidades que se podían comprar bajaron de 10,8 a 0,10.
Un kilo de azúcar valía $16 en 2016 y con un billete de $200 se compraban 12,7 kilos; hoy cuesta $1.598 y se consigue 0,13 kilos. El paquete de 500 gramos de sal fina, en tanto, costaba $12, por lo que el billete alcanzaba para 16,5 paquetes. Ahora se vende a $1.540 y el billete cubre 0,13 de un paquete.
El asado es el producto con el precio más alto de los relevados en la comparación. En 2016 el kilo costaba $108, de modo que con $200 se compraban 1,9 kilos. Hoy el kilo se vende a $16.836 y el billete alcanza para 0,01 kilos, es decir, apenas el 1% de un kilo. El pollo entero pasó de $36 a $4.788 el kilo, y las unidades que se podían adquirir bajaron de 5,5 a 0,04 kilos.
En lácteos, el litro de leche fresca entera en sachet costaba $18 y con el billete se llevaban 11,4 litros. Actualmente el litro está a $2.071 y se compra 0,10 litros, una décima parte. Algo similar ocurrió con el queso cremoso: el kilo pasó de $121 a $14.603 y las unidades que se podían comprar se redujeron de 1,7 a 0,01.