En un balotaje histórico y muy especial, porque pudo ganar el balotaje después de haber quedado en segundo lugar en la primera vuelta, Lula da Silva derrotó al candidato liberal Flávio Bolsonaro y consiguió así un cuarto mandato no consecutivo, una marca que ningún otro mandatario había alcanzado en la historia del gigante sudamericano.
El líder del Partido de los Trabajadores (PT) logró la reelección tras obtener el 51,76% de los votos, frente al 48,24% que consiguió el senador representante del liberalismo, marcando un hecho históricoporque desde el retorno de las elecciones presidenciales directas en 1989, el candidato que encabezó la primera vuelta siempre llegó al Palacio de Planalto. Hasta hoy.