La información oficial suministrada por ANSES muestra números preocupantes para la «industria sin chimeneas», el turismo receptivo en Argentina sufrió una fuerte caída durante enero ya que tuvo un saldo negativo de 1,2 millones de visitantes internacionales. Mientras más argentinos eligen vacacionar en el exterior, el flujo de viajeros de Brasil, Chile y EE.UU. resulta insuficiente para compensar la salida de divisas.
El dato está directamente vinculado a la intención del Gobierno Nacinal de acumular reservas, además de ser preocupante para la hotelería y gastronomía local. Sin el ingreso genuino de dólares extranjeros, la recuperación de las economías regionales enfrenta un escenario de gran incertidumbre este año.