Si bién la Dirección General de Escuelas (DGE) no tiene una postura prohibitiva, sino que autoriza el uso del celular en la escuela como una herramienta pedagógica, no son pocos los colegios d ela provincia que han decidido que los alumnos guarden sus celulares en el gabinete hasta que suene el timbre de salida.
Incluso en algunos de ellos los padres han firmado un compromiso parental de “Espera digital”, que consiste en retrasar la entrega de un celular propio hasta al menos los 13 años y la autorización para el uso de redes sociales hasta los 16.
Por otra parte, Romina Méndez, coordinadora de Innovación y Tecnología Educativa de Mendoza, defiende la política educativa digital de la DGE: no prohibir el celular, incorporarlo y al respecto expresa: “el verdadero desafío no es evitar los celulares en la escuela, sino enseñar a usarlos con criterio, responsabilidad y sentido pedagógico. Asumiendo que los dispositivos, las plataformas y la inteligencia artificial no son amenazas, sino lenguajes contemporáneos que la escuela tiene la responsabilidad de enseñar a comprender y a cuidar”.