Dentro de la abrumadora mayoría de votos que obtuvo en toda la provincia la alianza conformada por Cambia Mendoza + La Libertad Avanza, no sería de extrañar el resultado electoral de Tunuyán, solo que lo que llama la atención es la sensación de «voto castigo» que parecen haber otorgado los vecinos al actual mandatario, Emir Andraos, sin lugar a dudas máximo responsable de una derrota histórica, entre otras cosas porque hacía 14 años que el justicialismo no perdía una elección.
Cuándo Andraos asumió (diciembre 2023) tomó la posta de manos de Martín Aveiro, qué en las elecciones del año 2019 contó con un impresionante 73.4 % de adhesión ciudadana, un dato llamativo a nivel nacional y que muestra el grado de aceptación que había tenido su gestión. Ahora bién, cabe preguntarse que le pasó a Andraos en algo menos de dos años al frente del Municipio (asumió en el 2023) para perder 5610 votos (13973 en el año 2023 vs 8363 en el 2025) y, sin lugar a dudas, las respuestas son varias, todas ellas sin dejar de lado el arrastre que implicó la muy buena elección del oficialismos nacional y provincial.
Es verdad que a Andraos le tocó un país diferente, sin la generosa caja de Nación que lo apoyara, con dificultades con la coparticipación y una muy fuerte devaluación en los inicios de su gestión, a pesar de ello cometió demasiados errores «no forzados» que podrian ser algunas de las razones por las cuáles sufrió un duro revés este domigo 26 de octubre.
La pésima gestión de Andraos, que no ha podido inaugurar absolutamente nada y parecería dar saltos sin rumbo a cada rato, sumado a los serios problemas que el Municipio no atiende cómo la limpieza de la ciudad, el absurdo cambio de carteleria dónde le modifican el nombre a un tradicional barrio, o el levantamiento de escombros, una absolutamente innecesaria ampliación del gabinete lo que agregó mayores gastos en sueldos que quizás no tengan ninguna contraprestación lógica, los desmanejos publicos de sus funcionarios y del propio Intendente incluído, cómo viajes al exterior disfrazados de «gestión» para los viáticos aunque las fotos exibidas en redes sociales muestren más diversión que gestión, las sospechas de pagos de sobreprecios, el poco claro rol de algunos funcionarios que atienden de los dos lados del mostrador, la aparente poca contracción al trabajo del mandatario que parecería se limita a cumplir sus 6 hs diarias; los aprietes a periodistas que osen expresar opiniones no favorables y una extensa lista de etcéteras, pueden ofrecer una buen ramillete de razones para entender una derrota que, sin lugar a dudas, ha calado muy profundo en el justicialismo local.
Andraos tiene por delante algo más de dos años de gestión, solo que deberá gobernar sin un HCD absolutamente al servicio de sus necesidades porque ahora, la voluntad popular, decidió que el mismo esté integrado en partes iguales por oficialismo y oposición. Quizá decida volver a los orígenes de su mentor Aveiro y rodearse de esa auténtica guardia pretoriana que le permitía avanzar en la gestión y dejar a los vecinos con una sonrisa; mientras tanto, debe cargar sobre sus hombros la responsabilidad de una derrota histórica.
Ricardo «Yayo» Guinsburg