Apartir de los bajos honorarios que perciben los profesionales, que actualmente se trata de un canon fijo por servicio prestado y no por cada prestación realizada, desde este mes de abril, los beneficiarios mendocinos de la obra social ya no cuentan con la atención de dichos especialistas.
Desde la Asociación Mendocina de Ortopedia y Traumatología y (AMOT) indicaron, días atrás, en declaraciones periodísticas que los inconvenientes no son nuevos, sino que desde noviembre se vienen planteando, sin respuesta alguna.
En tanto, desde la Asociación de Clínicas Privadas, refirieron que “la situación es alarmante, sobre todo, si se tiene en cuenta que todos los traumatólogos de Mendoza renunciaron en forma conjunta a brindar atención en todas las clínicas privadas como: el hospital Santa Isabel de Hungría, Santa María, hospital Privado, entre otros”.
“Las clínicas son rehenes de esta medida y los pacientes quedan en el medio, sin recibir las prestaciones. La falta de servicio incluye desde consultas hasta cirugías programadas”, manifestó el coordinador médico de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de la Provincia de Mendoza (Aclisa), Rodolfo Torres.
La situación es grave, sobre todo si se tiene en cuenta que la mayoría de los pacientes son adultos mayores, por lo que Torres consignó que “se está tratando de dar la mejor respuesta posible a los damnificados, sobre todo, a los que tienen algún tipo de dolencia urgente”.