Según los datos dados a conocer por Irrigación, en las cuencas del Rio Tunuyán, Diamante, Atuel y Malargüe, la situación será de sequía severa.
La temporada va a presentar esta carencia del recurso por razones bastante conocidas: el calentamiento de algunas zonas y la falta de precipitaciones níveas en la montaña hace que el escurrimiento del agua sea cada vez más acotado.
Según el último informe, esta temporada se generaron dos 2 nevadas significativas: una de intensidad media a fines de Junio y otro muy grande a mediados de Agosto. El púnico dato “alentador” es que las nevadas de este año fueron 50% mayores que las ocurridas en el invierno 2019, como promedio provincial.
No obstante, si se compara con el 2020, la cantidad de nevadas en esta temporada es 2,5 menor, explicaron desde el organismo. En conclusión, aunque este año hubiese precipitado mucho más, tampoco hubiera sido suficiente para contrarrestar 10 años de merma del recurso.