El invierno de 2021 será recordado en la provincia de Mendoza como aquel en el que prácticamente ningún centro de esquí abrió sus puertas, porque el tímido intento de Los Puquios no se puede considerar como una «temporada» dedicada al deporte blanco.
El problema no solamente fue la falta de nieve por efectos del clima, porque se debe sumar la deficiente gestión de las autoridades provinciales para habilitar Penitentes (recordemos que hay un conflicto legal de por medio) o la no autorización del proyecto Cerro Punta Negra, privan a la provincia de una actividad que ha generado a lo largo de la historia reciente fuentes de trabajo e importantes ingresos para los mendocinos.
Es notable el caso de negligencia de la autoridad ambiental de la Provincia de Mendoza, que ante la falta de formulación de un Plan de Manejo del Área Natural Protegida, que la misma ley de creación del área le obliga a hacer; elige rechazar el proyecto. Puesto en negro sobre blanco, como nunca se preocupó por regular el área, prefiere rechazar sin más.
No es un dato menor que el Área Natural Protegida fue creada por ley en el año 2012. Desde esa fecha y durante los nueve años siguientes nada ha hecho la autoridad ambiental para que la zona pueda desarrollarse.
Cerro Punta Negra se ubica en el Área Natural Protegida Manzano Portillo Piuquenes, hecho que no resulta novedoso en la industria atento a que la mayoría de los centros de esquí de la Patagonia Argentina se encuentran en Parques Nacionales. No obstante ello, Mendoza decide no aprobar un centro de esquí -con todos los demás cerrados- sin hacer previamente los deberes.
Una vez más, Mendoza se queda afuera de la oferta turística invernal.