La llovizna de un día gris dió motivos para decir que hasta el cielo sentía tristeza por la partida definitiva del máximo goleador de la historia tombina.
La caravana para dar el último adiós a Santiago «Morro» García (30) se desplazó por diferentes lugares, y su cuerpo estuvo acompañado por familiares, amigos e hinchas en un trayecto marcado por la pena que conllevó su abrupto final.
Escoltado por su madre, su ex pareja con su hija y una buena parte del pueblo tombino, los restos del artillero pasaron por la puerta del Arena Maipú hacia el estadio Feliciano Gambarte y desde allí rumboa El Plumerillo, mientras algunos algunos simpatizantes manifestaron su enojo con el presidente del club, José Mansur, y lo acusaron dejando entrever que hubo un «trato desleal» con el futbolista uruguayo.
Foto Diario UNO