A partir de febrero la Secretaría de Energía iniciará un proceso de enfocar los subsidios al establecer una canasta básica energética con volúmenes indispensables de consumo de gas y electricidad por zona bioclimática.
La propuesta oficial prevé determinar los ingresos totales del grupo conviviente y un porcentaje de ese ingreso se estimará para ser aplicado a pagar las facturas de energía.
Hasta ahora los usuarios de ingresos altos (N1), ingresos bajos (N2) e ingresos medios (N3) siguieron recibiendo subsidios generalizados aunque los precios fijados en los mercados mayoristas no cubrían el total de costos, mas allá de la superposición de estos subsidios con los beneficiarios de planes sociales, la mayoría de los cuales -por definición- fueron categorizados como Nivel 2.