A partir del anuncio de la disolución de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), y la creación de su reemplazo que será la Agencia de Recaudación y Control (ARCA), crecen las consultas de los contribuyentes alrededor de qué pasará con los impuestos, el monotributo y hasta la factura electrónica.
Algún especialista consultado por Clarin expresó: «Los contribuyentes no deberían sufrir ningún tipo de implicancia porque la parte fiscal seguirá estando. La DGI y la Aduana se van a mantener, lo que implica que por ahora no habrá cambios en la cuestión recaudatoria, es simplemente una reducción en la cantidad de funcionarios de AFIP».
De esta manera, «desde el punto de vista del contribuyente, salvo que esto empiece a generar trastornos en los aplicativos, caída en los aplicativos, no va a tener ningún tipo de impacto en el impuesto que tienen que pagar».