Un problema realmente cierto de nuestro planeta es que el cambio climático ha modificado seriamente las condiciones de vida y, para contrarrestarlo, los científicos opinan que se debe evitar que las temperaturas globales sigan escalando ya que el impacto sobre el medioambiente sería aún más grave.
Una de esas soluciones se encuentra en la producción de hidrógeno verde, cuya finalidad es la «descarbonización» del planeta.
En el marco de la cumbre global contra el cambio climático, la COP26, el presidente Alberto Fernández acordó este Lunes 1 de Noviembre una inversión millonaria en energía limpia con una empresa australiana que es dirigida en Latinoamérica por el ex rugbier Agustín Pichot.
Para que el hidrógeno pueda transformarse en combustible o en generador de electricidad, debe ser previamente tratado. El hidrogeno verde es el que se genera a partir de electricidad procedente de energías renovables a través de un proceso llamado “electrólisis del agua”, donde se descomponen moléculas de agua (H2O) en oxígeno (O2) e hidrógeno (H2).
El hidrogeno es el elemento químico más abundante del universo, y tiene tres veces más energía que los combustibles (nafta); mas la ventaja de ser el más liviano de la tabla periódica de elementos.