La noticia apareció, como tantas otras, en Facebook; dónde el titular de una finca daba cuenta que autores desconocidos habían faenado una potranca para dejarle los cueros, la cabeza y las patas y, obviamente, llevarse toda la carne.
Mas allá del hecho delictivo, es evidente que las necesidades (o el hambre) está acuciando a parte de la población y, en consecuencia, se dan situaciones que no se veían desde la crisis de los primeros años del 2000.
Desde Policía de Mendoza se ha recordado la necesidad de hacer la denuncia al 911, no solo por un dato estadístico sino porque, a partir de ese momento, se inicia el proceso de investigación.
