Pilotar drones es una profesión cada vez más requerida. La nueva tecnología abrió una serie de oportunidades en el campo, por ejemplo, y los salarios pueden variar, en promedio, entre $20.000 por día hasta $300.000 mensuales.

Quienes se dedican a este rubro son cada vez más requeridos en actividades como rescates, meteorología, topografía y peritaje, entre otros rubros.

Para ello  es necesario tener una habilitación de la autoridad aeronáutica, la que se obtiene luego de rendir un examen ante la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).

En Argentina, el manejo de drones está reglamentado. Usar uno indebidamente es una falta aeronáutica y, en  la página de la ANAC define: “las sanciones van desde multa e inhabilitación hasta la aplicación del Código Penal en los casos que corresponda”.

Para obtener la licencia lo primero que se debe hacer es registrar el dron ante el Registro Nacional de Aeronaves de la ANAC, para lo cuál se requiere tener más de 18 años y en caso de tener 16 y 17, te tiene que acompañar un adulto responsable. 

Si tu deseo es usar el equipo de manera comercial, debés solicitar ante la ANAC la autorización como “miembro de la tripulación remota”. Para eso hay que aprobar una evaluación teórico-práctica. Además, tenés que contar con un certificado de aptitud psicofisiológica.

Posteriormente, hay que contratar un seguro de responsabilidad por los posibles daños a terceros que pudiesen ocurrir y tener un manual de operaciones y un sistema de gestión de riesgos adecuado para operar y, además, no hay que olvidar la placa identificatoria inalterable en el dron.

Para tener en cuenta, está prohibido estar a menos de 5 km de las pistas de aeropuertos, aeródromos y helipuertos. Lo mismo ocurre en zonas densamente pobladas o sobre aglomeraciones de personas.

Por último, recordá usar el equipo en un espacio aéreo segregado, a no menos de 30 metros de distancia en relación a personas o cosas ajenas a la operación. Tampoco se debe utilizar a más de 122 metros de altura y a partir de 10 metros en la vertical. Si acaso el trabajo debe hacerse en el marco de alguna de las zonas no autorizadas, se debe obtener un permiso especial de la ANAC.

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