A pesar que desde el gobierno Nacional se festeja alborozadamente que los números de la inflación bajaron en abril, los datos de pobreza e indigencia alarman porque reflejan claramente cómo el poder adquisitivo de los argentinos ha caído abruptamente. Pareciera contradictorio respecto del Índice de Precios al Consumidor (IPC) conocido en esta misma jornada, pero el dato es real.
La DEIE (Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas) informó este martes que para no ser pobres las familias mendocinas necesitaron el mes pasado $729.907,98 y para no ser indigentes $301.614,87.
A nivel nacional y según lo informado por el INDEC, los números son más elevados aún: $828.158 para no ser pobre y $373.044 para no ser indigentes.