Para algunos puede haber sido el final de una pesadilla, para otros el tiempo del descanso; de todos modos hay un amplio consenso en considerar que todos los reflectores apuntan al momento en que, #PorFin, terminaron las elecciones.
Este 2019 ha sido un año que promovió el reencuentro de personas; porque levante la mano el que no se encontró con alguien a quien no veía hace mucho tiempo cuando fue a votar. Además activó las relaciones interpersonales, cuántas amistades y/o romances nacieron a lo largo de las interminables horas de autoridad de mesa (los fiscales también entran, porque si bien estaban alli por conviccion, eso no quita que tal vez iniciaron nuevos contactos a partir de su presencia en el lugar).
Tampoco queda muy lejos de las luces la reactivación, parcial por cierto, de la economía de varios de los comunicadores y medios del Valle de Uco; que por los servicios de difusión prestados pudieron realizar algún cambio de movilidad, terminar la ampliación de la casita, algún viajecito, tal vez un par de asados más, etc. etc. etc.
En definitiva, la política vuelve a demostrar, una vez más, que es una de las herramientas básicas de la sociedad. Seguramente todos deseamos que, además, permita mejorar la calidad de vida de los habitantes., ya sea mediante obras públicas, servicios básicos cómo salud y seguridad, generación de auténticas fuentes laborales, protección de las actividades rurales y demás.
Solo que para eso hacen falta demasiadas cosas que, lamentablemente, no siempre están dentro de lo que podemos hacer cada uno. Aunque si podemos hacer valer nuestro dercho a elegir, nuevos legisladores dentro de dos años y nuevos gobernantes en solamente cuatro años más. Es cuestión de recordar de dónde venimos y hacia dónde queremos llegar, y cómo dice un estimado colega : «No comernos el verso que yo siempre tuve que trabajar con cualquier gobierno. Debemos tener presente que las resultantes de nuestro esfuerzo, no siempre fueron iguales. Y en eso precisamente, se debe basar nuestra elección»
Claro que la política la hacemos los ciudadanos y los partidos. Si bien es cierto que Mendoza es bastante amplia en éste sentido, nadie puede negar que las fuerzas mayoritarias son solamente dos. Una que volvió a ganar la Provincia y otra que intenta recomponerse. Los ganadores provinciales transmiten la impresión que pudieron entender las ventajas de caminar todos juntos, aunque tal vez en #Tunuyán no sea tan así. Mas allá de vocalizarlo, dentro de las huestes de @302MejorTunuyán se preparan para la contienda interna de Diciembre, y atento a lo que dicen muchas voces, la cosa no será tán fácil de arreglar. Mirando desde afuera parece que no observaran el pequeño detalle que, en cada elección municipal, pierden peor. Seguramente hay mucho merecimiento en la gestión del muchacho #73.4, cómo también hay mucho mérito interno en esos resultados.
Por otro lado, los triunfadores nacionales perdieron muy mal en la Provincia; parece que la bonita de #Anabel no solamente no consiguió enamorar lo suficiente a los mendocinos, sino que también los frentes internos muestran sus ganas de seguir estando presentes. La #LigaDeIntendentes por un lado, #LaCampora y su agrande por el otro, los laburantes del #MovimientoEvita que siguen masticando su bronca por haber sido desplazados por algún oportunista, la gente de #AgendaMendoza que se consolida a nivel provincial y tiene buena llegada con parte del equipo #AlbertoPresidente. En fin, muchas opciones y dirigentes con ganas de torcer el rumbo de la historia provincial.
En #Tunuyán se podría decir que está todo controlado, #MartinGuillermo ha demostrado en forma sobrada su capacidad de conducción, no parece asomarse dificultad alguna en el Concejo, mas allá de algún impetú inexperto que será rapidamente controlado y falta adivinar cuáles serán los cambios de Gabinete. Porque algo hay que mover, cosa que las piezas no se endurezcan por hacer el mismo movimiento siempre, realizar algunas movidas sería cómo aceitar algo para que mejore su fincionamiento. Veremos que pasa.
Hasta aquí llegamos, muchas gracias por tomar parte de su tiempo en leernos. Será hasta la semana que viene.
Ricardo «Yayo» Guinsburg