Cómo sucede habitualmente, Usina de Noticias cede espacios para que los lectores vuelquen su opinión, en éste caso el CPN Marcos Nuarte y un fuerte testimonio acerca de una situación que transita entre el dolor de quién la padece y la indiferencia de quienes tiene en sus manos parte de las soluciones

Los invisibles no esenciales

Lalo es un adulto mayor de más de  75 años, que recibe una pequeña pensión por edad, tiene un cáncer de próstata avanzado desde el 2019 y convive con una sonda prostática porque luego de un sin números de estudios, no ha podido realizarse una cirugía menor para atenuar su padecer, obviamente la nueva normalidad pandémica le impide conseguir turno y cama para lograr su cometido.

Lalo trabaja y es jornalero informal y con lo poco que recibe de sueldo costea sus gastos médicos, no se puede quedar en casa porque no come. Lalo me pide ayuda, tiene muchas ganas de vivir, su esperanza de vida no es alentadora pero tiene fe que las cosas mejoren, sigue esperando que lo llamen para vacunarse del nuevo bicho, dice él, porque claro, nadie lo ha podido inscribir vía internet y él no sabe cómo es esa “cuestión”.

Lalo es un invisible, Lalo es no esencial. Si el Príncipe de Maquiavelo pudiera confrontar al Principito de Saint Exupery, le diría, «Nene en política  lo aparentemente  esencial, es solo visible a la lente de la cámara de quien lo mande a publicar».

Vivimos en una especie de fotocracia donde lo  importante  en una  simpática imagen de gestión, es sustancial  lo que se percibe, aunque no sea cierto o diametralmente opuesto, vale  mil palabras de hipocresía, o quizás   miles de votos enmascarados en un filtro de instagram.  Se necesitan soluciones creativas con urgencia y responsabilidad, o habilidad para responder, que las excusas que se quedan en casa, ellas tranquilamente se pueden distanciar de la realidad.

Que no todo esté cínicamente permitido y consensuado de antemano, no sé puede politizar todo y menos una pandemia, basta de puestas en escena y “fotitos pal faibook” Se necesitan  más gestores sociales y menos community manager. Llevamos un año y medio de pandemia y aun no salimos del prólogo del “quédate en casa”

Lalo va a morir, como todos, pero es indignante ver su fatal y anticipado destino enmarañado en los pasillos del burocratismo de la cosa pública, USTEDES se van a vacunar porque son estratégicos y van a conseguir camas de terapias de cuidados intensivos,  como si fueran soldados heridos de guerra a la espera del corazón purpura al valor, USTEDES van a vivir más tiempo de lo que dice la estadística, van a gambetear la parca como dice Axel,  porque  USTEDES dicen ser esenciales, son visibles.

Sus mil posteos “apostados”  no equivalen a la impresión de las acciones  para los que fueron  democráticamente elegidos y designados. 

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