A partir de las afirmaciones del ministro de Producción y Trabajo de la Nación, Dante Sica,  quién aseguró que la entrega de un bono a los trabajadores del sector privado es un hecho y, mientras se conoce exactamente el monto, la forma de pago y la obligatoriedad de la medida, desde el empresariado mendocino salieron a aclarar que para muchas compañías será imposible afrontar un gasto de esta naturaleza, a no ser que el Gobierno busque la forma de alivianar la carga tributaria de las compañías.

Tanto desde la Federación Económica de Mendoza (FEM), la Cámara Empresaria de Comercio, Industria, Turismo y Servicios de Mendoza (Cecitys),  el Consejo Empresario Mendocino (CEM),  la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la provincia de Mendoza (Asinmet) y la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM) se han pronunciado con diversos términos sobre ésta medida.

Además, desde la Cámara de Comercio de Tunuyán se difundió una comunicación con la firma de su presidente, Diego Stortini, que dice lo siguiente :

  1. No hay que cometer el error de simplificar que estamos en contra de los asalariados, por el contrario trabajamos para dar empleo.
  2. Hay que mencionar que esta medida es obligatoria para las empresas que tienen su personal registrado, y alienta a la informalidad. Pagan los que ya están pagando, y da mas competitividad a los que tienen empleo informal.
  3. Tercero, la medida no toma en cuenta la realidad sectorial, hay sectores que pueden pagar, y otros que no.
  4. Profundiza la problemática territorial, ya que en el interior de Mendoza sólo subsiste la agricultura y el comercio, ya que la industria y otros sectores desaparecen día a día. El 50% de la economía del interior de la provincia está informalizada. Esta medida es de escaso impacto, y pega de lleno en la agricultura y comercio.
Compartí la noticia