Luego de una asamblea de accionistas realizada por el directorio de Fate casi de manera urgente, donde se analizó la situación de la actividad de la sociedad, cómo así también se efectuó un análisis económico, financiero y comercial; donde se propusieron una serie de medidas para mantener la actividad de la compañía, fuertemente afectada por una crisis productiva derivada de la apertura de las importaciones, sus ejecutivos decidieron el cierre de la planta industrial ubicada en la localidad de Virreyes, del partido bonaerense de San Fernando.

Mediante un comunicado conocido en las primeras horas de éste miércoles 18 de febero, la empresa expresa que: «A lo largo de más de ocho décadas FATE construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, «los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre durante todo este tiempo».

Con este sintético comunicado, se da por finalizada una era en la industria local de neumáticos, teniendo en cuenta que Fate es una empresa de capitales argentinos que durante más de 80 años generó empleo, desarrolló proveedores locales, exportó tecnología y contribuyó al entramado productivo del país.

​En ese contexto, desde el directorio de Fate se sostuvo que producir en Argentina era mucho más caro que en la región debido a los altos impuestos a la producción y los elevados costos laborales, no solo por salarios, sino por la alta litigiosidad y los convenios colectivos que la empresa considera «rígidos».

A este combo se le sumaron dificultades históricas para importar materia prima y el costo de la energía, así como la apertura de las importaciones a partir de medidas que fueron tomadas por por el Gobierno para facilitar el ingreso de neumáticos importados, especialmente de China y Brasil.

Mientras que para el consumidor esto puede significar precios más bajos, para la industria nacional representa una competencia que no pueden equiparar en costos de escala.

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