En la semana que pasó, el Gobernador Alfredo Cornejo, envió un proyecto a la Legislatura Provincial, donde se solicita la autorización legislativa para hacer uso del crédito público por U$S 130.000.000, para la realización de cuatro obras de infraestructura muy necesarias para nuestra provincia.

En una apretada síntesis su enunciación es:

1.- Mejora del corredor de la Ruta Provincial N° 82. U$S 55 millones

2.- Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos. U$S 25 Millones

3.- Acueducto Ganadero de La Paz y

4.- Doble Vía de Acceso a Rivadavia – Junín. Etapa I. Los dos últimos U$S 55,9 millones.

Claramente, el pedido de uso del crédito público se solicita para obras que hacen al desarrollo económico de nuestra provincia; la mejora de infraestructura vial relacionada con la economía y el desarrollo del turismo; la expansión de los límites productivos de Mendoza y el cuidado y preservación del medio ambiente, especialmente los acuíferos.

Muchas cosas se han dicho en la prensa desde los partidos de la oposición con respecto a estas obras. Prefiero quedarme con lo último que se dijo: “que se estudiará proyecto por proyecto”. Lo cual es lo correcto, está a tono con lo que se planteó desde el gobierno. El propio Gobernador Cornejo ha efectuado una invitación pública a Casa de Gobierno para que los legisladores y dirigentes de la oposición puedan analizar la información técnica de cada obra, su conveniencia, su necesidad, su financiamiento,  etc.

No podemos retrasar obras públicas necesarias y beneficiosas para la provincia por los tiempos electorales, o por conveniencias políticas del momento. Si la obra se considera inconveniente: que expliquen claramente los por qué. La mezquindad política no puede llegar a los límites insoportables de retrasar el necesario avance de la provincia y su gente, solamente porque no le conviene a un partido o a su candidato o candidata. Pero si las obras propuestas son buenas, necesarias y convenientes; como desde el gobierno estamos plenamente convencidos que lo son: HAY QUE HACERLAS. Lo demás es especulación, es poner los intereses de partido por encima de los intereses de la sociedad.

En el caso particular del Valle de Uco, las obras propuestas tienen que ver con el tratamiento de los Residuos Sólidos Urbanos. Se proyecta construir tres Plantas de Transferencia (una en cada departamento del oasis), cada una de esas plantas se entregarán equipadas y en funcionamiento; asimismo, se proyecta el equipamiento y re funcionalización de la Planta de Separación regional COINCE, incluyendo sus caminos de acceso y operación.

En el caso de  esta última obra, los objetivos son precisos: 1) minimizar el vertido de Residuos Sólidos Urbanos, el cual tiene un impacto negativo para el medio ambiente; 2) maximizar la valorización de estos residuos, apuntando al fomento de la reutilización de los residuos y la recuperación de materias primas aprovechando la energía contenida en los residuos; 3) preservar el patrimonio paisajístico y ambiental del Valle de Uco; 4) reducir el riesgo de incendios espontáneos, que resultan peligrosos por su potencial expansión y deterioran el patrimonio ambiental; entre muchos otros objetivos.

En el convencimiento de que la política debe estar a la altura de las circunstancias, esperamos que en la semana que hoy comenzamos podamos ponernos a trabajar en los consensos necesarios para darle a los mendocinos las buenas noticias que esperan.

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