Con la mirada puesta en las próximas elecciones, un detalle por demás importante pasa porque una significativa parte de los votantes desconocen mucho de la historia y la mística del peronismo, aquel cuyo líder falleció hace más de 50 años y que tuvo diferentes referentes y corrientes como el menemismo o el kirchnerismo; es más, aquellos ciudadanos que tienen 16 años y votarán por primera vez en unos meses no habían nacido cuando el kirchnerismo desembarcó en el poder en 2003.
El peronismo, cuyas proscripciones que incluían arrestos por solo nombrarlos y que tantas veces se intentó exterminar, ha sobrevivido siempre e, incluso, ha salido fortalecido en muchas ocasiones; claro que hoy y con los resutados electorales a la vista, la situación en Mendoza es muy diferente y es por ello que la tarea del sanrafaelino Emir Félix aparece como de muy complicada realización.
El turno electoral del año 2025 será muy importante, el peronimo está casi obligado a recuperar, al menos, el segundo lugar ya que todos recuerdan el paupérrimo tercere escalón que ocupó en las últimas elecciones a gobernador. Claro que las formas de comunicar han cambiado, hoy no alcanza con los actos masivos convocados por el choripan ni las maratones por distintas redacciones, estudios de radio y televisión; hoy la presencia en las redes sociales es imprescindible para atraer la atención de todos aquellos votantes que están por debajo de los 40 años y allí, por lo demostrado hasta ahora, el peronismo mendocino falla bastante.
Emir Félix deberá trabajar mucho para recomponer la fuerza interna y, a la vez, tejer las alianzas necesarias para mejorar el volumen de votantes. La muy dura crisis de los partidos lo obliga a estirar la base en un frente que priorice la dinámica actual de la política virtual en donde las demandas se renuevan y la oferta, no siempre puede satisfacer las expectativas de los votantes.
Ricardo «Yayo» Guinsburg