Cuándo en el inicio de la semana desde Gobierno se dialogaba con los intendentes peronistas para intentar conseguir los dos tercios de los votos requeridos para aprobar el endeudamiento provincial, el Gobernador Rodolfo Suárez había anunciado su plan plurianual de obras y desarrollo con equidad (PODE).

Claro que después lo único que se consiguió en Diputados fue aprobar sin endeudamiento, lo que motivó una virulenta reacción no solo del oficialismo en redes sociales (twetter ardió), sino también del sector empresario más fuertes declaraciones periodísticas de ambas partes.

Por ejemplo desde el Ejecutivo dan cuenta que no se podrán ejecutar el GIRSU (Gestión Integral de los Residuos Sólidos Urbanos), que tiene especial importancia para el Valle de Uco, a lo que se suma la doble vía de Rivadavia y el acueducto ganadero de La Paz.

Tampoco se podrá realizar la ampliación del Hospital Notti (quirófano, terapia intensiva, neonatología y cirugía cardiovascular) la refuncionalización de la red hospitalaria de Mendoza,  obras destinadas a infraestructura escolar (reparaciones de colegios y jardines maternales) además de obras de riego y cuidado del agua.

Ahora desde Gobierno deberán recalcular los destinos que le darán al dinero dispobnible, a lo que deben sumar la complicación que genera la no aprobación del roll over.

En definitiva y, cómo está la situación, no se podrá realizar el Polo Judicial, la maternidad del hospital Lagomaggiore, el nuevo edificio del hospital Gailhac, el sistema cloacal de Malargüe y Almafuerte II. También corren riesgo el acueducto Monte Comán-La Horqueta, la modernización del sistema Luján Oeste y la red de ciclovías para el área metropolitana. 

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