Si bién el el precio del kilo vivo, que determina el precio en las carnicerias, se encuentra por las nubes; el consumo interno está en niveles ínfimos; a partir de ese dato Andrea Sarnari, primera presidenta mujer de la Federación Agraria Argentina; manifiesta: «desmiente as»Si bién algunas versiones circulantes indican que la ganadería, la principal producción de campo bonaerense, pasa por su mejor momento, el consumo local cayó hasta los 47 kilogramos anuales per cápita, el nivel más bajo en tres décadas«.

Sarnari explica que la bonanza relativa se va reduciendo a medida que se avanza en la cadena, hasta encontrarse con una situación crítica en los frigoríficos consumeros, como se llaman los que abastecen el mercado interno, al final del proceso.

“El que compra recién destetado para engorde o cría se encuentra de entrada con un precio alto, que vuelve muy ajustada toda la ecuación. El feedlotero, que los termina para llevarlos a faenar, se encuentra con un precio muy alto también del forraje, especialmente del maíz, y de la sanidad. Ese es el panorama”, concluye.

Pero el frigorífico, que recibe los animales del feedlot, tiene más problemas todavía. “El nivel de faena es cada vez más bajo. Como hay poco consumo, entran pocos animales. Estamos alertas porque nos preocupa la continuidad de los puestos de trabajo a mediano plazo, si esta tendencia no se revierte”

Fuente: Página 12

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