Luego de la victoria de la selección argentina en la tanda de penales, llegó el momento de otorgar los trofeos en una ceremonia liderada por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani.

Fue entonces cuando el emir de Qatar le puso a Messi una túnica semitransparente de colores negro y dorado, con la cual el capitán levantó la copa junto a sus compañeros, protagonizando la imagen que quedará grabada en la historia de Argentina y del fútbol mundial.

La túnica se llama bisht y tiene un significado muy importante para los cataríes, confeccionada por lo general con pelo de camello y lana de cabra, esta túnica se usa desde hace más de 2.000 años.

La prenda exhibe estatus en la realeza y la alta jerarquía religiosa no solo de Qatar sino de otros países árabes, y también se lleva en eventos ceremoniales como festivales tradicionales, ministros y otras autoridades cataríes también la suelen llevar en el Día Nacional del emirato, que se celebra precisamente este domingo 18 de diciembre.

Sin embargo, en Qatar solo una persona puede llevarla siempre: el emir Al Thani, que es la autoridad suprema del país.

Así, vestir a Messi con el bisht fue, según algunos analistas, una forma de reconocerle como el máximo exponente en la jerarquía del fútbol.

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